Espiritu del Acuerdo

El Acuerdo es de consensos. Busca un México con oportunidades, un México para todos.

El pasado 29 de septiembre un grupo plural de ciudadanos mexicanos de ambos sexos y de diversos ámbitos del quehacer nacional –la ciencia y la academia, la cultura, la empresa, la acción social y sindical, la comunicación, el arte y el deporte–  firmaron, en el Alcázar del Castillo de Chapultepec, el Acuerdo Nacional para la Unidad, el Estado de Derecho, el Desarrollo, la Inversión y el Empleo, hoy conocido como Acuerdo de Chapultepec. El propósito central de esta iniciativa es convocar a todos los sectores de la sociedad, a los servidores públicos y a los políticos, en torno a puntos de consenso que permitan establecer políticas de Estado para delinear el futuro inmediato y mediato de México.

El país tiene ante sí la oportunidad histórica de detonar su propio crecimiento, consolidar el estado de derecho, normalizar su vida institucional y corregir los desajustes sociales que viene arrastrando a lo largo de generaciones. Para lograr esos propósitos debe movilizar la voluntad de todos sus habitantes en torno a metas comunes, sin renunciar por ello a la pluralidad y diversidad que ha ganado la sociedad en décadas recientes y que constituye una de sus riquezas principales.

Los convocantes de este Acuerdo aspiran a que la Nación encuentre un rumbo y objetivos generales compartidos por todos los mexicanos, independientemente de sus posiciones políticas, ideológicas, culturales y sociales; desean que los intereses comunes sean fundamento para orientar el desarrollo del país, sin que su marcha general se vea afectada por los cambios en la correlación de fuerzas partidarias o por los vaivenes de la economía mundial; buscan, por medio de esta iniciativa, aportar a la República elementos de claridad, certidumbre y confianza.

Esos factores no pueden provenir de la expresión de un sector aislado ni de un pacto de cúpulas. Es necesario que los mexicanos de todos los ámbitos y de todas las posiciones se sientan representados en un documento en el que se manifiesten los objetivos generales del país para los años siguientes. Esta es la propuesta elaborada por los firmantes del Acuerdo Nacional para la Unidad, el Estado de Derecho, el Desarrollo, la Inversión y el Empleo.

Los adherentes al Acuerdo de Chapultepec, tienen clara la necesidad de que su iniciativa se enriquezca y se perfeccione con la aportación de otras voces del ámbito nacional y con la suma de voluntades.

Para lograr la generación de un consenso se requiere de un esfuerzo sostenido, de una comunicación permanente con la ciudadanía, de una vocación de pluralidad y
de un espíritu incluyente.

Si percibes que el documento que acabas de leer coincide parcial o totalmente con tus perspectivas y tus anhelos para el país, te invitamos a sumarte a esta iniciativa, a hacerla tuya y a hacer llegar tus propuestas, para enriquecer este Acuerdo.

Para que este Acuerdo tenga resultados, necesita de tu participación, tu firma y tus ideas. Te invitamos a pensar y a trabajar por México.